
ACTUALIZACIÓN
El montaje como plataforma de trabajo demanda unas tareas secuenciales (deriva, registro, selección, disección, ensamble) pero fundamentalmente inciertas. Interesa cierta economÃa en la práctica, que se traduce en la intención de construir con el contexto inmediato, material cotidiano y de fácil acceso.
La intención es poner de manifiesto que las obras pueden estar hechas de los materiales más triviales, que conforman el entorno que habitamos colectivamente, y que no pretenden una comunicación unilateral. Afectan la superficie sobre la que se disponen, y son afectadas en cada ensamblaje.
¿Qué implica interactuar activamente con estas piezas? Las piezas son una invitación al juego, y por lo tanto a la activación de los procesos de subjetivación dinámicos e imprevisibles.
Busca propiciar la sensibilidad desde el tacto (tomar una pieza, asociarla con otras, ensamblar una configuración), activando la evocación (relacionando lo visible con recuerdos), estimulando a quien interactúa haciéndole partÃcipe de la experiencia del ensamblaje. Esto la vuelve dinámica y en cierto grado impredecible.
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Interesa asimismo pensar la categorÃa espacio-tiempo por conllevar condiciones indisociables que determinan los escenarios y el curso de los sucesos vitales, entendiendo que toda producción cultural se inscribe también en ella. La reflexión más directa radica en la naturaleza de las sombras arrojadas bajo el sol, que se explicitan como resultantes de la conjunción de lo espacial y lo temporal.
Opera en la conversión de la categorÃa de espectador en interactor. Esto implica progresivamente desdibujar la figura del autor para transformar la producción en un proceso dominantemente colectivo. Si la interacción comprende una acción recÃproca entre agentes y objetos, presupone una transformación multilateral.






